MITOS Y CELOS

ESTEREOTIPOS TRADICIONALMENTE ASIGNADOS SEGÚN EL GÉNERO

MITO

“Si la mujer es golpeada es porque se deja, si realmente quisiera, podría dejar a su abusador”.

REALIDAD

Las mujeres que vivencian violencia, no tienen la posibilidad de elegir, o de desear ser agredidas, ni menos consienten en ello. Es necesario, comprender el estado emocional (baja autoestima, sentimientos de inutilidad, de confusión, de frustración, fracaso, desesperanza hacia el futuro, ausencia de proyecto de vida, estado ansioso, ansioso -depresivo, ideaciones o planeación suicida, aislamiento, entre muchas otras).

Los ciclos o períodos de la Violencia Intrafamiliar

1.-Acumulación de tensiones.

2.- Crisis o episodio agudo de violencia.

3.- Arrepentimiento y reconciliación

las tácticas de abuso que utilizan aquellas personas que ejercen violencia (minimización, justificación, negación, amenazas y coerción, intimidación, manipulación de los hijos, aislamiento, privilegios masculinos en las tareas domésticas, abuso económico, físico, psicológico y sexual) y el contexto familiar y social, en la cual impera y predomina una cultura patriarcal-machista, que legitima y naturaliza la violencia que ocurre contra la mujer

MITO

“La Violencia Intrafamiliar es provocada por el alcohol y las drogas”

REALIDAD

El alcohol y las drogas no son determinantes, ni causas para ejercer la violencia, sino que son factores o indicadores de riesgo, ya que reducen los umbrales de inhibición.

La combinación de modos violentos para la resolución de conflictos con adicciones o alcoholismo, suelen aumentar el grado de violencia y su frecuencia, pero muchos golpeadores no consumen drogas o alcohol. En efecto, muchas personas que consumen y drogas o alcohol, no son violentos. Son dos problemas, que deben ser tratados por separado.

MITO

“Si la mujer, se porta mal o no hace caso, merece ser golpeada”

REALIDAD

Esta falsa creencia, que se encuentra arraigada en nuestra sociedad implica afirmar que la mujer es la responsable de las agresiones del hombre. Supone afirmar que la víctima es en realidad la culpable. Nadie merece ser golpeado, sin importar lo que haya hecho.

Los golpeadores comúnmente culpan de su comportamiento a frustraciones menores, al abuso de alcohol o drogas, o simplemente a lo que su pareja pudo haber dicho y/o hecho. La violencia, sin embargo, es su propia elección, y como tal debe de asumir las consecuencias de ello. La violencia intrafamiliar no puede ni debe estar justificada en ningún caso, cualquiera que sean las circunstancias..

MITO

La violencia intrafamiliar sólo le incumbe a la familia.

REALIDAD

La violencia intrafamiliar es un problema que nos incumbe a todos como sociedad.

Debemos comprender que los actos de violencia intrafamiliar, afectan el ejercicio de los derechos, y que cada uno de nosotros debemos condenarlos y denunciarlos, ya que el uso de la fuerza u otros mecanismos de solución violenta de conflictos, no sólo atentan y transgreden los derechos de una persona con la cual se ejerció violencia, sino que a la sociedad toda, ya que se legitima y se valida a la violencia como mecanismo de resolución de conflictos. Los delitos jamás son cuestiones privadas, y menos aún cuando las víctimas no están capacitadas para defenderse.

MITO

“La violencia intrafamiliar es un problema de familias pobres y sin educación”

REALIDAD

La violencia transciende las barreras sociales, puesto a que es transversal, ya que alcanza a la sociedad toda, sin excluir ni discriminar clase social.

Las mujeres maltratadas de menores recursos económicos, son más visibles, debido a que buscan ayuda en las entidades estatales y figuran en las estadísticas. Además, suelen tener menores inhibiciones para hablar de este problema, al que muchas veces consideran “normal”. Las mujeres con mayores recursos económicos buscan apoyo en el ámbito privado (consultan a psicólogo o abogado particular), y el asunto queda dentro de ese espacio. Cuanto mayor es el nivel social y educativo de la víctima, sus dificultades para develar el problema son más complejas.

MITO

“Los hombres que agreden a sus parejas están locos”

REALIDAD

La locura, por definición, conlleva no tener contacto con la realidad, no percibir la realidad, no darse cuenta de lo que se hace, y este no es el caso de estas personas.

Especialistas afirman que sólo un 5% de los hombres que maltratan a sus parejas presentan graves trastornos psicopatológicos. Si avaláramos está tesis, las personas que ejercen violencia, tendrían actitudes agresivas con sus empleadores, autoridades o incluso con Carabineros; las personas que utilizan la violencia saben y conocen muy bien con quien poder actuar de esa forma. Sólo un doctor debidamente certificado tiene las facultades, competencias y conocimientos para diagnosticar la enfermedad o patología mental de una persona.

MITO

“Los hombres que abusan de sus parejas, también fueron maltratados en su infancia”.

REALIDAD

Diferentes investigaciones relacionan haber sido testigos de violencia en la familia de origen con los roles de víctima y agresor que se establecen en las parejas, asumiendo que la violencia se transmite de generación en generación.

Sin embargo la relación entre estas dos cuestiones no es la de causa-efecto; no todos los hombres que maltratan a sus parejas han sido testigos de violencia o han sido también maltratados, ni tampoco todos los hombres que han sido testigos de violencia o han sido también maltratados maltratan a sus parejas.

Celos

Los celos son emociones que funcionan como mecanismo de defensa por medio del cual las personas garantizan la permanencia de su pareja y protegen la relación de actuales o potenciales intromisiones.

TIPOS DE CELOS

Celos Manifiestos

Cuando la persona desconfía de su pareja y la interroga.

Celos Patológicos

Estos celos son extremos. La pareja persigue a su pareja ,la vigila y acecha constantemente.

Celos Exagerados

Sin motivo aparente, la persona celosa discute e inventa fantasías y crea escenas de celos.

“Los hombres que abusan de sus parejas, también fueron maltratados en su infancia”.